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Txema Ripa

 

Txema, al descubierto

Por Karina Miñano

Español, nacido en Pamplona, lo llamaron José María, pero luego adoptaría el nombre vasco de Txema y aunque muy orgulloso de haber nacido en la madre patria se considera un ciudadano global, con un espíritu aventurero que alguna vez lo llevó a lugares remotos, a donde el común de la gente tal vez no se atreve a llegar, y aunque ahora se cuide un poco, estuvo siempre dispuesto a enfrentar los desafíos y retos que un viaje con mochila representan. Organizado y disciplinado gracias a una rigurosa educación eclesiástica, excelente atleta a la fuerza, hombre de éxito, de hoteles y de negocios, caballero de modales elegantes, de mirada fija y soñadora, así es José María (Txema) Ripa, director del hotel NH 5 estrellas Barbizon Palace.

Perfiles presenta en su primera entrevista a Txema Ripa.
Conocido en el mundo de los negocios por su excelente desempeño como director de tres hoteles de la cadena NH en Amsterdam, Txema se presenta ahora al descubierto dejándonos observar su lado personal e intimo, aquel lado que bien conoce su familia y sus mejores amigos.

« Le debo mucho al seminario”
Muy temprano por la mañana el pequeño Txema empezaba su rutina diaria. Se levantaba a las 7 en punto para rezar las primeras oraciones del día junto a sus compañeros del seminario del pequeño pueblo de Artieda en Navarra. Luego de la limpieza obligatoria venia el desayuno acompañado de otro rezo antes de ir a clases. Después de la comida tenía a penas una hora para descansar y luego ya un más poco relajado volvía a las lecciones del día. Pero además, Txema tenía 2 horas obligatorias de deporte todos los días y 2 horas de estudio, estaba obligado a asistir a misa, después venía la cena, un último rezo y a la cama. A las 10 de la noche las luces se apagaban y como arte de magia un silencio absoluto caía sobre el monasterio. Los fines de semana tenían su propia rutina. Sábados de rosario y domingos de exposición al Santísimo. La vida de Txema, envuelta en las paredes del monasterio se desenvolvía solo una vez al mes cuando visitaba a su familia y amiguitos del barrio, allá en Pamplona. Una vida muy dura para un niño de 13 años, dirían algunos. Sin embargo para Txema el seminario de los agustinos le ha brindado más que una disciplina rigurosa, le he dado el secreto que lo llevaría a triunfar como director de hoteles.
Es bien conocido que el ser humano se adapta a las circunstancias y más aún cuando se es niño. Txema la pasó bien en el seminario y no solamente eso sino que aprendió mucho. Considera la educación recibida como exquisita, tanto a nivel didáctico como físico y espiritual. Junto a las materias regulares tenía actividades extras como jornadas de ajedrez, canto en latín, clases de piano y órgano y otras más que junto a la constante actividad física le hicieron destacar. Txema era un chico listo e inteligente : « no es que era el “repipi” de la clase, pero me gustaba el estudio y más que estudiar me concentraba en lo que decían los profesores y eso era suficiente, no necesitaba estar estudiando horas para un examen » . A los 17 años la adolescencia sorprendió a Txema con halo de aventura que aún

Txema en pocas palabras

Nombre oficial: José María Ripa
Txema: adopta este nombre cuando hizo su post grado en Madrid
Lugar de nacimiento: Pamplona, Navarra
Edad: 38
Estado Civil: Soltero
Familia: padres y hermana (en Pamplona)
Puesto: Director de hotel NH 5 estrellas Barbizon Palace
Travesura de niño: colocar chapas y luego piedritas y piedrotas en los rieles del tren coger piedras y romper jícaras
Estudios: Seminario en Artieda
Turismo en Pamplona
Post grado en Madrid
Viajes: Todos los continentes
Pasión: La música (todo los géneros, menos los extremos como el heavy metal)
Instrumento: Piano
Grupo: Mecano
Cantante: Freddie Mercuri
Libro: Lee de todo

no descubría. Para ese entonces su sueño era ser biólogo, lo que le llevaría definitivamente a las puertas de salida del seminario para no regresar jamás.

Comienza la aventura
La adolescencia despertó en Txema un espíritu de libertad y aventura que lo llevó por primera vez fuera de su país, fuera de su Pamplona. Con apenas 18 años y ninguna experiencia internacional Txema se aventuró a trabajar en un campamento en Maryland Estados Unidos, sorprendiendo a sus padres y amigos. Para entonces cursaba el primer año de turismo. Pero, él quería ser biologo, verdad. Si, es verdad, pero Txema descubrió que junto a la geografía y el arte, la carrera de turismo contenía otras materias que le apasionaban como económicas e idiomas, es decir una combinación de aspectos matemáticos, culturales y artísticos que le gustaban mucho.
Sin embargo, la verdadera aventura comenzó justo a los dos meses de haber llegado a los Estados Unidos. Había juntado un poco de dinero y abordo de una camioneta y contando con la única compañía de una rusa y de un húngaro decide recorrer el país anfitrión de costa a costa. Durante un mes y medio Txema recorrió los estados comprendidos entre Nueva York y California, pasando por las cataratas del Niágara y haciendo pequeñas escalas en los lugares que le parecía interesante. En su segundo año de estudios decide regresar al mismo campamento y seguir conociendo al país que le dio acogida, fue así que llegó a Florida y a otros estados del sur de Estados Unidos.

Los comienzos profesionales
El exitoso director de hoteles no siempre fue director. De alguna forma debía comenzar su carrera y que mejor que hacerlo en la cadena de hoteles que representaba a su ciudad y a su región. NH hoteles comenzó operaciones en Pamplona, Navarra, de allí que sus iniciales signifiquen Navarra Hotelera. Txema empezó como recepcionista en un hotel de Madrid para luego pasar al hotel NH Bretón. Allí fue dejando huella, realizando su trabajo con disciplina y responsabilidad. Al cabo de un tiempo su espíritu aventurero le estaba pasando factura y en una ráfaga de decisiones se trasladó a Sidney, Australia. “Es un país precioso, agradable para vivir, muy acogedor, de gente abierta”, diría Txema sobre el país de los canguros. Durante un año trabajó como responsable en el restaurante del Club Español en donde hizo amigos y conoció a mucha gente. Y nuevamente el halo aventurero le dijo que era tiempo de empezar una aventura mucho más interesante y rica en cuanto a experiencia de vida. Después de vivir y trabajar por un año en Australia, a donde llegó vía Asia (pasando por Indonesia y Tailandia) Txema decide coger la mochila para recorrer el mundo en seis meses. Conoció y visitó muchos lugares de Nueva Zelanda y del continente americano entre ellos Uruguay, Argentina, Perú, Ecuador, República Dominicana, por nombrar algunos. A su regreso a Europa la aerolínea en la que viajaba le regaló un pasaje aéreo y entre muchos destinos Txema escogió el misterioso y exótico Egipto. Después de 6 meses viajando y agotado físicamente decide finalmente regresar a su España querida y retomar su carrera profesional.

Una vida en hoteles
Holiday inn Express Hotel le ofreció un puesto como jefe de recepción y gracias a su desenvolvimiento fue enviado a Inglaterra. Estando en Londres NH lo volvió a llamar y esta vez para ser el encargado de abrir un hotel, el primer hotel express de NH en Madrid. A los pocos meses y gracias a su labor en ese primer hotel la plana mayor de NH decide depositar toda su confianza en él y es escogido para abrir y ser el director del segundo hotel express en Barajas. Al año siguiente seguirían los ascensos y esta vez de la mano de un hotel 4 estrellas: el Prisma en Madrid, para pasar en solo dos años a la Coruña al hotel NH Atlántico. Y es aquí que luego de 4 años su espíritu de aventura le exige una experiencia internacional trayendolo a Amsterdam como director de 3 hoteles NH.

De recepcionista a Director
Txema considera que un practicante debe aprender de todo y todo lo que pueda y aprovechar al máximo su condición de aprendiz. Qué mejor ejemplo que él mismo, quien empezó como practicante en la recepción, luego fue responsable de recepción y finalmente director de hotel; empezó con los hoteles express, luego vinieron los 4 estrellas y desde hace poco, el 1 de septiembre se ha convertido en el flamante director de un hotel 5 estrellas aquí en Amsterdam. Pero llegar al puesto en el que está no es cosa fácil. “Es una combinación de trabajo duro, de valía y de suerte. Estar en el sitio justo en el momento correcto. Si vales mucho y trabajas duro pero nadie te ve, no tienes oportunidad”.

De 4 a 5 estrellas
Su trabajo al frente de los hoteles NH de 4 estrellas le ha dado buenos frutos profesionales y personales. Sin embargo, Txema necesita moverse, escalar, enfrentar retos nuevos y por ello no dudó en ningún momento aceptar la propuesta: Director de un hotel 5 estrellas. El hotel, pues nada menos que el Barbizon Palace, el mismo que está ubicado al frente de la estación central en pleno centro de Amsterdam y que ofrece al visitante 270 habitaciones, dos restaurantes, muchas salas de reuniones entre otras comodidades que identifican a un hotel de esa categoría. Es un desafío profesional que implica otro tipo de exigencia y trabajo y con el cual Txema está más que contento, se siente honrado y halagado y no es para menos.

Sin miedo a decirlo y con la sinceridad que lo caracteriza, Txema confiesa sentirse orgulloso de la cadena de hoteles NH, pues ésta le ha brindado la oportunidad de crecer tanto profesional como personalmente. Txema siente que crece y lo hace junto a la cadena de hoteles NH. Ese crecimiento se da gracias tanto a su experiencia profesional como a los años que va cumpliendo (tiene 38), que lo van haciendo más sabio y más decisivo. “Trabajar en hoteles es un mundo, donde los clientes son una gama de culturas, religiones, sexos y costumbres y cada cual y cada uno más diferente o extraño, donde te ocurren muchas cosas y anécdotas”.

Trabajar no lo es todo
Si bien es cierto que nadie puede parar a Txema en cuanto a trabajo, también es cierto que con el tiempo ha aprendido a valorar sus espacios libres, a disfrutar de la compañía de sus amigos, a realizar sus hobby’s sin descuidar su trabajo y su entrega a el. Y como bien dicen los antiguos maestros, el balance en nuestra vida se logra en base a nuestras experiencias y vivencias, es por ello que Txema considera esta etapa de su vida como la más efectiva profesionalmente ya que existe un balance que le permite dar lo mejor de si en su trabajo y disfrutar de sus actividades personales con entusiasmo, un entusiasmo y un equilibrio que le hacen sentir ágil, fuerte e inteligente.

Txema tiene las cosas muy claras en su vida. Vive el hoy y hoy él quiere ser el mejor director de hotel. En 10 años solo Dios sabrá qué pasará, pero hoy Txema es feliz y quiere seguir siendo feliz, quiere entregar todo de si para ser el mejor y estoy segura que así será.

 

Ping -Pong

Hotel – Casa

Calidad – Servicio

Servicio – Calidad

Huésped – Invitado

5 estrellas – Top

Waterlooplein – Corazón de Amsterdam

Animal – Delfín

País – El mundo

Noche – Reflexión

Aventura – Salvaje

Viaje – Descubrimiento

Comida – Huevos y patatas fritas con txistorra (tipo de embutido de origen navarro hecho de carne fresca picada)

Edad – Sin límites

 

 

Frases para no olvidar

“Viajar debería ser una materia dentro de los cursos regulares”
“Viajar es una forma brutal de aprender a todos los niveles, te abre la mente a nuevas culturas, religiones, tipos de personas, formas de vida”.
“Viajar te ayuda a ser tolerante, a tener una mente más abierta”
“Necesito viajar más, no porque quiera trabajar menos, sino porque necesito conocer más”
“Siempre viajo a un lugar exótico y lejano, a una ciudad europea y algún lugar dentro de España”
“Es una pena que mucha gente viaje a todos lados pero que no conozca su propio país”